28 febrero 2007

Querid@os Lector@s

Por: Enrikín y Polakín.

Nuestra intención nunca ha sido ofender, sino más bien dar a conocer y comunicar historias de un hecho tan cotidiano como es el ir a hacer una buen cagada. Todo el mundo lo hace y de ahí salen diferentes relatos, tristes, chistosos, crueles, alegres, etc.

Pues bien, hemos regresado de vacaciones y llegamos con más historias para contar. Algunas vividas en primera persona y otras que averiguamos preguntando a quien se nos cruzaba en el camino.

Antes de comenzar quisieramos darles a conocer que no sólo a los humildes autores de este blog se les había ocurrido escribir sobre la caca.


El 17 de septiembre de 1580 nace el célebre y hoy clásico poeta español Francisco de Quevedo Villegas, quién escribió la siguiente prosa y la publicamos en nuestro blog como homenaje al vate madrileño. Con mucho cariño para ustedes, antes continuar, les dejamos estos párrafos de culto.

Gracias y Desgracias del Ojo del Culo

Dirigidas a Doña Juana Mucha, Montón De Carne, Mujer gorda por arrobas.
Escribiólas Juan Lamas, El Del Camisón Cagado.
Edición de Daniel Lebrato, Maestro Oculista.

Quien tanto se precia de servidor de vuestra merced, ¿qué le podrá ofrecer sino cosas del culo? Aunque vuestra merced le tiene tal, que nos lo puede prestar a todos. Si este tratado le pareciere de entretenimiento, léale y pásele muy despacio y a raíz del paladar. Si le pareciere sucio, límpiese con él, y béseme muy apretadamente. De mi celda, etcétera.

No se espantarán de que el culo sea tan desgraciado los que supieren que todas las cosas aventajadas en nobleza y virtud, corren esta fortuna de ser despreciadas de ella, y él en particular por tener más imperio y veneración que los demás miembros del cuerpo; mirado bien es el más perfecto y bien colocado de él, y más favorecido de la naturaleza, pues su forma es circular, como la esfera, y dividido en un diámetro o zodíaco como ella. Su sitio es en medio como el del sol; su tacto es blando: tiene un solo ojo, por lo cual algunos le han querido llamar tuerto, y si bien miramos, por esto debe ser alabado, pues se parece a los cíclopes, que tenían un solo ojo y descendían de los dioses del ver. El no tener más de un ojo es falta de amor poderoso, fuera de que el ojo del culo por su mucha gravedad y autoridad no consiente niña; y bien mirado es más de ver que los ojos de la cara, que aunque no es tan claro tiene más hechura. Si no, miren los de la cara, sin una labor, tan llanos que no tienen primor alguno, como el ojo del culo, de pliegues lleno y de molduras, repulgo y dobladillos, y con una ceja que puede ser cola de algún matalote, o barba de letrado o médico. Y así, como cosa tan necesaria, preciosa y hermosa, lo traemos tan guardado y en lo más seguro del cuerpo, pringado entre dos murallas de nalgas, amortajado en una camisa, envuelto en unos dominguillos, envainado en unos gregüescos, avahado en una capa, y por eso se dijo: "Bésame donde no me da el sol". Y no los de la cara, que no hay paja que no los haga caballeriza, ni polvo que no los enturbie, ni relámpago que no los ciegue, ni palo que no los tape, ni caída que no los atormente, ni mal ni tristeza que no los enternezca. Lléguense al reverendo ojo del culo, que se deja tratar y manosear tan familiarmente de toda basura y elemento ni más ni menos; demás de que hablaremos que es más necesario el ojo del culo solo que los de la cara; por cuanto uno sin ojos en ella puede vivir, pero sin ojo del culo ni pasar ni vivir.

Lo otro sábese que ha habido muchos filósofos y anacoretas que, para vivir en castidad, se sacaban los ojos de la cara, porque comúnmente ellos y los buenos cristianos los llaman ventanas del alma, por donde ella bebe el veneno de los vicios. Por ellos hay enamorados, incestos, estupros, muertes, adulterios, iras y robos. Pero ¿cuándo por el pacífico y virtuoso ojo del culo hubo escándalo en el mundo, inquietud ni guerra? ¿Cuándo, por él, ningún cristiano no aprendió oraciones, anduvo con sinfonía, se arrimó a báculo ni siguió a otro, como se ve cada día por falta de los de la cara, que expuestos a toda ventisca e inclemencia, de leer, de fornicar, de una purga, de una sangría, le dejan a un cristiano a buenas noches? Pruébenle al ojo del culo que ha muerto muchachos, caballos, perros, etc.; que ha marchitado hierbas y flores, como lo hacen los de la cara, mirando lo ponzoñosos que son: por lo que dicen que hay mal de ojo. ¿Cuándo se habrá visto que por ser testigo de vista hayan ahorcado a nadie por él, como por los de la cara, que con decir que lo vieron forman sus calumnias los escribanos? Fuera de que el ojo del culo es uno y tan absoluto su poder, que puede más que los de la cara juntos. ¿Cuándo se ha visto que en las irregularidades se metan con el ojo del culo?

Lo otro, su vecindad, es sin comparación mejor, pues anda siempre, en hombres y mujeres, vecino de los miembros genitales; y así se prueba que es bueno, según aquel refrán: Dime con quien andas, te diré quien eres. El se acredita mejor con la vecindad y compañía que tiene que no los ojos de la cara, que éstos son vecinos de los piojos y caspa de la cabeza y de la cera de los oídos, cosa que dice claro la ventaja que les hace el serenísimo ojo, del culo. Y si queremos sutilizar más esta consideración, veremos que en los ojos de la cara suele haber por mil leves accidentes, telillas, cataratas, nubes y otros muchos males; mas en el del culo nunca hubo nubes, que siempre está raso y sereno; que, cuando mucho, suele atronar, y eso es cosa de risa y pasatiempo. Pues decir que no es miembro que da gusto a las gentes, pregúnteselo a uno que con gana desbucha, que él dirá lo que el común proverbio, que, para encarecer, que quería a uno sobremanera, dijo: "Más te quiero que a una buena gana de cagar". Y el otro portugués, que adelantó más esta materia, dijo: "Que no había en el mundo gusto como el cagar si tuviera besos." Pues ¿qué diremos si probamos este punto con texto del filósofo que dijo:

No hay contento en esta vida
que se pueda comparar
al contento que es cagar.

Otro dijo lo descansado que quedaba el cuerpo después de haber cagado:

No hay gusto más descansado
que después de haber cagado.


Para seguir leyendo al gran poeta español pueden ver su obra en: http://www.geocities.com/tubasurero/cuentos

7 comentarios:

Polakín dijo...

Se me olvidaba... ¡venimos recargados! :D

Anónimo dijo...

una bosta!

Juan Carlos dijo...

Pasaba a saludarlo y me encuentro que han vuelto con el olor que los caracteriza



Que tengan un buen fin de semana
Un abrazo
;)

Leslye dijo...

Que maravilla, las letras y la caca.

Me alegro mucho de vuestro regreso las vacaciones hacen muy bien para llegar escrbiendo pura mierda.

Un beso a todos nenes, MUUAK.

Polakín dijo...

Ya hasta escribe como estrella eh? ¿cierto Enrikín?

NadaPablo dijo...

Yo tengo una peculiar historia sobre un acticende y la feca. Me gustaría redactarla bien y contarla, jajaja. En un principio me avergonzaba, pero con el tiempo supe que no era el unico ..

Saludos.

Anónimo dijo...

Ahora mismo estoy en el baño largando un cacho mierda tremendo.