27 junio 2008

Siento olor a caca

Por: Enrikín.

La siguiente situación le pasó a un amigo en sus años de universidad. Las locaciones y nombres han sido cambiados para proteger, en este caso, a los culpables.

Corrían los vertiginosos años 90, que de vertiginosos no tuvieron mucho, pero en fin. Un grupo de X facultad de X universidad en cualquier lugar de Chile se reunía diariamente en el césped del lugar para fumar un buen cogollo, beber chelas de litro y arreglar el mundo.

El grupito era bien heterogéneo, la Vero (media hippie, media cuica y media cartuchona, pero simpática), el Gato (amigo de todos), el infaltable Guatón, el Papito (siempre q te saludaba te decía "hola papito"), la Jime (anarca, inteligente y rica, todos queríamos darle jojo), la Carla (la rubia tonta a la q todos le dabamos ja!), el Vito (piolita y simpático, años después que egresó me contaron que salió del closet), el Jote Ramírez (el más curao y carroñero del curso), y obviamente el que relata la historia.

Habían más, pero no recuerdo sus nombres o apodos. Era un día normal de universidad, los ociosos estabamos en el pasto, los mateos en las salas, laboratorios y bibliotecas, y los políticos molestando por todas partes. Aquel día unos giles empezaron a webiar temprano y a las 12 del día ya tenían tomada la universidad. Lo sentimos por el olor a gas lacrimógeno, las sirenas y los disparos (insisto, puede ser cualquier ciudad grande de Chile).

Nosotros estabamos alejados de la entrada. Pero aprovechamos la ocasión para seguir intoxicándonos de pitos y alcohol, así que partió una comisión integrada por el Gato (pudiente), la Jime (conseguía las rebajas) y yo que era el que hacía la vaca.

Siempre hay negocios y dealer cerca de las universidades, así que rápidamente nos abastecimos de pitos, vino y chelas como para estar toda la tarde echados en el pasto practicando el hedonismo, mientras los weetas peleaban con los pacos.

Fue así que se produjo una de las weas más chistosas de mi época universitaria, lástima que no existían celulares ni máquinas digitales pa guardar la ocasión.

Recuerdo que me anduve alejando con la rucia a unos lugares más piolas, pero cerca del grupo. Ya estabamos todos intoxicados, salvo la Jime. Siempre tuve la duda sobre su consumo, pa mi que hacía como que tomaba y fumaba, porque nunca la vi arriba del balón, en fin.

Yo estaba en mis menesteres, pero atento a lo que hacía el grupo. Poco a poco fue bajando el volumen y las voces del carrete. Así que volvimos con el resto de la gente. Sólo quedamo el gato, el jote, la jime, la rubia y yo.

Además era tarde porque estaba comenzando a oscurecer. La jime dijo que conocia un lugar piola en la U para que nos quedemos hasta el otro día. Así que fuimos a comprar unos panes, más droga y alcohol. La vida universitaria jojo.

Era un laboratorio que estaba alejado y no se ocupaba hace años en la parte de atrás, donde estaban los ingenieros ñoños. Estuvimos en silencio un par de horas hasta que los guardias se fueron y entramos al lugar. Seguimos jaranenado toda la noche hasta que nos quedamos dormidos.

Minutos antes que amanezca siento ruidos extraños y despierto. Era el jote que estaba en estado casi comatoso de ebrio y volao tratando de salir del lugar.

-¿qué te pasa won?
-estoy que me cago compadre...
-¿te ayudo a salir?
-si won, por favor...

Lo levante como pude y salimos hasta un prado con matitas que había cerca. El jote apenas se mantenía en pie y trataba de bajarse los pantalones mientras se le caían lo peos. Yo estaba cagado de la risa mirando, hasta que se los bajó y realizo un torpe movimiento para sentarse.

Acto seguido el won soltó la media cagá, fue con un chorro y luego como un par de kilos que formaron un mini pantano de mierda en la grama. Pero el weon estaba tan curado que se cayó sentado encima de su plasta mientras yo me cagaba de la risa.

El won se desmayó encima de la caca y yo entro al lugar para buscar ayuda de mis otro partners, pero me encuentro con la desagradable sorpresa que solo quedaba la Jime. La despierto y le cuento. Ella, además era muy buena amiga, le dio pena y me obligó a ayudar al weón.

Puta, como les explico, nos acercamos al jote y se me vienen las arcadas. Vomité hasta el hígado. El olor a mierda era insoportable. Mientras la Jime me decía que yo era un weón mina pa mis weas, lo que me dio un poco de fortaleza y me obligué a actuar. En eso unos metros más allá veo una manguera y como el jote se había desmayado encima de la mierda y con los pantalones abajo, le propongo a la jime que lo magueriemos, a lo que ella accede gustosa...

Le sacamos la ropa, procedimos a bañar al won. A esas alturas ya era de día. limpiamos como pudimos sus ropas y lo volvimos a vestir. El won tenía un extraño olor entre pasto, agua y un poquito de caca. Nos quedaba una chela así q se la vaciamos en la parte más cagada de de su humanidad, total ya estaba mojado. Luego de tanto webeo, el loco despertó de frío. Nos miró con su cara de niño inocente...

-¿qué weá pasó... siento olor a caca... me cagué...?

Con la jime nos miramos y agutamos la carcajada. Ella rápidamente contestó.

-Estabamos saliendo y pisaste caca, te pusiste weón y empezaste a limpiarte con la maguera y quedaste todo mojado, todo eso te pasó de curao.

El jote se rió y dijo, puta que me pongo weón con trago. Y los tres volvimos felices a clases.

Con la jime nunca le contamos a nadie lo ocurrido, no sé por qué debido a q la anécdota fue de lo más graciosa y asquerosa. Bañamos a un weón cubierto de caca en el césped de la universidad. Al jote menos le contamos. Nunca se supo esta historia hasta ahora. Así que jote, onde quiera que estés, si lees esto... saludos compadre.


FIN

6 comentarios:

rafiz_glam dijo...

kjwajkwajkkjaww..la wea triste...en cuanto a esa descripcion universitaria,me suena a USACH¡¡...

kjwakjawjkawjkkjaw...uuuu esas situaciones secretas de amigos curados y aun cagados...es atroz¡¡¡


besitos..muax¡

pd.grax por lo de la enfermera jajaja

Verónica Reyes Serra dijo...

Jajaja
Por lo menos quedó sentado en su propia caca y no en la de otro humano o ser vivo.
A todo esto: es típico que en los carretes algún compañero copeteado va al baño y se queda dormido sentado, jajajaja.

Besos.

Vitta dijo...

jajaja...
pobre hombre, es super indigno lo ke le pasó... caerse en su propia mierda.

Alejandra dijo...

Oye, pero el tipo feliz, nunca supo lo que pasó y jamás le va a venir la verguenza. Así cualquiera.
Igual en esos típicos encuentros años después yo le contaría lo que pasó para puro reirnos.
Saludos

mathias dijo...

estan buenas las historias, me cago de la risa

pero la frecuencia de actualizacion es como la caca


chao

Verónica Reyes Serra dijo...

Pasaba nuevamente por aquí a saludar y dar las gracias por comentar mis humildes escritos.

Espero luego una nueva historia, ¡no nos abandonen!, jiji.

Besos y abrazos.